Efecto Pigmalión: El impacto del Líder influyente

4 agosto, 2016 0 Comentarios /
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“En una pequeña comunidad de ranas, un día se propusieron un reto: subir a lo alto de una torre de hierro que se erguía cerca de ellas. Todas se entusiasmaron con la idea. Se hizo publicidad del evento y acudieron muchos habitantes de los territorios colindantes: patos, peces, pájaros, libélulas, ciempiés… y también juncos, hierbas de distintas clases, árboles…

Cuando el público asistente vio la torre se asombró. La opinión general fue que las ranas no podrían conseguir su reto y así se lo hicieron saber a ellas. Pero las ranas tenían muy alto su nivel de motivación y de autoestima. Comenzó la carrera por la conquista de la cima de la torre. El público gritaba: – Es imposible. No podéis conseguirlo. Es superior a vosotras -. Cada vez más, las ranas desistían de su propósito y se desenganchaban de la carrera.

Al rato, sólo una de las ranas seguía adelante en su propósito. Pero el público no dejaba de manifestar sus opiniones desalentadoras: – Déjalo. No lo intentes más. Ya has hecho bastante…- Pero la rana seguía. Cuando ya sólo le separaba de lo más alto como dos palmos de distancia, se produjo un silencio general, el silencio de lo asombroso, del milagro. Y, efectivamente, la valiente rana llegó arriba y, desde lo alto levantó sus patas delanteras en señal de triunfo y de felicidad. La gente no tuvo más remedio que aplaudir.

Felicitaron a la vencedora mientras le preguntaban: – ¿Cómo lo lograste? Todos estábamos seguros de que no podrías…- Entonces se dieron cuenta de que la rana que consiguió el éxito era sorda.”